Bitácora menstrual: Mi ritual favorito de autocuidado.

Mi historia menstrual es como la de muchas chicas: mis periodos fueron muy dolorosos desde el principio, crecí ignorando varias cosas y viendo “esos días del mes” como una maldición. Fue hasta que decidí tomar el control de mi desorden hormonal que pude empezar a hacer las paces con mi cuerpo.

Una de las cosas que más me ha servido en este camino es llevar una bitácora menstrual. Este increíble ritual de autocuidado no solo me ha ayudado a entender mis cambios hormonales, sino a sacar provecho de la dinámica de mi ciclo.

 Qué es una bitácora menstrual

Una bitácora menstrual es un registro de todos los cambios físicos y emocionales que experimento durante mi ciclo menstrual, con el objetivo de encontrar patrones y monitorear mi estado de salud. Todas las noches me tomo unos minutos para escribir las cosas más relevantes de mi día, enfocándome siempre en la fase del ciclo en la que estoy. Después de dos años practicando este hábito, estos son algunos de mis aprendizajes:

  • Soy cíclica. He llegado a conocer mi ciclo a profundidad y sé que mis cambios son totalmente normales. Como te he contado antes, nuestra química hormonal nos hace ser diferentes cada semana del mes, y aunque hay algunos hechos biológicos que funcionan igual para todas, el patrón de cambio de tu ciclo es único. Para mí, llevar una bitácora menstrual ha sido la mejor manera de conocer, y aprender a valorar este patrón.
  • Mi salud está totalmente relacionada con mi ciclo. Observar y monitorear mis cambios físicos durante el ciclo me ayuda a identificar si algo no está bien con mi salud; gracias a esto ahora puedo tomar decisiones más informadas y amigables para mi cuerpo. Además ha sido muy útil para ayudar a mi médico a encontrar un diagnóstico y un tratamiento más acertado para mi desorden hormonal.
  • Mis hormonas están a mi favor y no en mi contra. Conocer la dinámica de mi ciclo y adaptar mi estilo de vida a él, me hace ser más productiva, creativa y feliz. Y no solo eso, me ha enseñado que hay momentos en los que tengo que abogar por mí y darme espacio para descansar.

Cómo crear una bitácora menstrual

1. Consigue una bitácora que se adapte a tus necesidades:

A mí lo que me funciona es pluma y papel; escribir me libera y usar una libreta como bitácora me deja expresarme (y a veces desahogarme) tanto como quiera. Además uso dos apps (Clue  app y WomanLog) para llevar un seguimiento más específico de mis síntomas y cambios físicos.

Hay quienes son más prácticas y prefieren la tecnología, hay quienes usan calendarios lunares, hay quienes usan arte… las posibilidades son miles. Lo importante es que elijas algo a tu medida que te mantenga motivada, de lo contrario se convertirá en una obligación y terminarás dejándolo.

 

Bajo la Carpa Roja - Bitácora menstrual: Mi ritual favorito de autocuidado.

 

2. Identifica el día del ciclo en el que estás:

El día uno es el primer día de tu periodo, es decir, el primer día de sangrado abundante. Recuerda que las pequeñas manchas de sangre o color café NO se consideran parte del nuevo ciclo, sino de la fase premenstrual del anterior. El último día de tu ciclo es un día antes de tu siguiente menstruación.

3. Identifica la fase en la que estás:

Sabiendo en qué día estás puedes identificar en qué fase te encuentras. Aquí una guía para ubicarte:

  1. Menstruación: Abarca del día 1 al 5, aprox.  
  2. Fase preovulatoria: va del día 6 al 11, aprox.
  3. Ovulación: ocurre entre los días 12 y 16.
  4. Fase premenstrual: del día 16 al 28, aprox. 

Recuerda que la duración de cada fase varía de una persona a otra, o de un ciclo a otro. Para estar segura de la fase en la que estás es importante poner atención a tus señales físicas, emociones y nivel de energía.

4. Anota la fecha, el día del ciclo, la fase y toma nota de lo siguiente:

  • Tus cambios físicos, incluyendo:
    • Tu flujo cervical
    • Signos de ovulación
    • Color y calidad de tu periodo
    • Dolor
    • Síntomas de síndrome premenstrual como inflamación, sensibilidad en el pecho, etc.
    • Registra también aquellos síntomas que no creas que pueden estar relacionados con tu ciclo, como indigestión, dolores musculares, etc., pues pueden darte pistas importantes de tu estado de salud.   
  • Las emociones que experimentaste durante el día.
  • Tu nivel de energía.
  • Tu actividad sexual, indicando si usaste algún método anticonceptivo o no.
  • Cosas relevantes que te hayan sucedido.
  • Incluye detalles como tus sueños, deseo sexual, mensajes intuitivos que lleguen a ti, preocupaciones, discusiones, etc. Entre más específica seas, más fácil te será identificar los patrones de tu ciclo.

5. Identifica los patrones de tu ciclo:

Si haces este ejercicio durante varios meses, empezarás a notar un patrón que se presenta – casi siempre- mes con mes. Verás cómo tus signos físicos, emociones y nivel de energía van cambiando de manera cíclica, junto con tus intereses, deseos y necesidades. ¡Ojo! Esto no es una ciencia exacta; toma en cuenta que hay diferentes factores, como el estrés, que pueden afectar el ritmo de tu ciclo.

6. Sincroniza tu día a día con tu ciclo:

Cuando aprendes a conocer el patrón de cada fase puedes sincronizar tu agenda con tu ciclo, tanto como sea posible. Al planear algo intenta anticipar en qué fase y día del ciclo estarás y organízate de acuerdo a ello. Por ejemplo, si sabes que durante tu fase ovulatoria tienes energía de sobra, será el momento perfecto para salir de fiesta. Pero tal vez en tu fase premenstrual te sientas más bien con ganas de estar sola, así que puedes planear una tarde de Netflix en casa.

Con esta información puedes ser más estratégica y aprovechar al máximo tu energía para ser más productiva. Y no solo eso, puedes sincronizar tu alimentación, el tipo de ejercicio que haces y hasta el tipo de sexo que tienes, para cuidarte más y mejor

7. Respeta y fluye con la energía de cada fase:

Es cierto que vivir en sincronía con tu ciclo no siempre será posible. Sin importar lo que tengas que hacer ese día, trabaja con la energía de tu ciclo, tanto como puedas. Recuerda que los pequeños detalles son los que cuentan. Si eres capaz de darte, aunque sea el 1% de lo que tu cuerpo te pide, te sentirás mucho mejor.

 

¿Qué pasa si tu ciclo es irregular o está ausente?

Si tu ciclo es irregular (el mío a veces lo es) o está ausente por motivos de salud o uso de anticonceptivos hormonales, aún te recomiendo llevar una bitácora menstrual. Registra los cambios que experimentas diariamente, valorando siempre tu experiencia personal y escuchando los mensajes que tu cuerpo te envía. Esta es una práctica muy valiosa que incluso puede ayudarte a encontrar la causa de tu irregularidad.  

Empezar a prestar atención a mi ciclo es una de las mejores cosas que he hecho por mí. Si quieres mejorar la relación que tienes con tu cuerpo, comienza por llevar una bitácora menstrual y notarás que cuidar tus ciclos es una de las mejores maneras de cuidarte a ti misma.

 

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